Conferencia magistral de Blas Jesús Imbroda sobre ‘La justicia y el derecho ante el holocausto nazi’

El Instituto de las Culturas, junto con la Asociación Mem Guímel, organizó ayer un emotivo acto de conmemoración de las víctimas del holocausto nazi. Dicho acto contó la participación como ponente del decano del Ilustre Colegio de Abogados de Melilla y, a la sazón, presidente del Colegio de Abogados del Penal Internacional, Blas Jesús Imbroda, en la que abordó la perversión de la justicia en la Alemania nazi y la utilización de las leyes para perseguir a los judíos durante el III Reich, así como las consecuencias que el Holocausto tuvo a nivel del Derecho Penal Internacional, haciendo mención a los juicios de Nuremberg, y a la modificación de las leyes de guerra o la creación de la Corte Penal Internacional.

Previa a la conferencia, Mem Guímel organizó un emotivo reconocimiento a las víctimas este genocidio con un encendido de velas, en donde participaron el presidente de la ciudad, Juan José Imbroda, la vicepresidenta segunda, Paz Velázquez, el Comandante General de Melilla, José Miguel de los Santos, la de Delegada del Gobierno en Melilla, Sabrina Moh, diferentes autoridades locales y otros tantos representantes de todas las comunidades de la ciudad.

La presidenta del Instituto de las Culturas, Paz Velázquez, inauguró la conferencia de Blas Jesús Imbroda haciendo mención a que el recuerdo del Holocausto «es una de las razones para marcar un día en el calendario dedicado a sus víctimas», ya que «según la resolución 60/7 de la Organización de Naciones Unidas (ONU), el 27 de enero de cada año se conmemora el Día Internacional en memoria de las víctimas del Holocausto».

Velázquez recordaba a en un salón oficial del Casino Militar con el aforo completo que «la fecha se debe a la liberación en 1945 del mayor campo de concentración de exterminio nazi que existió, el situado en Auschwithz-Birkenau, en Polonia», aseverando que «desde su apertura en este centro custodiado por las SS alemana, murieron asesinados de entre 2 a 4 millones de personas, en su mayoría judíos».

«Los presos podían ser hombres, mujeres, niños de cualquier edad y ancianos; y de todas nacionalidades: alemanes, franceses, rusos, polacos, húngaros, eslavos… Allí se decidía, según su estado físico, si eran destinados al trabajo forzoso o a la inmediata liquidación», proseguía Velázquez.

«Muchos murieron de inanición, de hambre o enfermedades que se propagaban debido a las malas condiciones higiénicas del campo; otros, fallecieron asesinados en las cámaras de gas-crematorio, proceso que se aceleró a partir de la primavera de 1942 con la llamada ‘solución final’, que daba respuesta al ‘problema judío’, en la conferencia de Wansee» recordaba Paz Velázquez.

Para la consejera de Presidencia, «los testimonios de los supervivientes son aterradores y desoladores, por lo que recordó la famosa cita del filósofo, ensayista, poeta y novelista español, Jorge Santayana, en la que afirmaba en que «aquellos que olvidan su historia están condenados a repetirla».

Paz Velázquez calificaba de «honor» inaugurar esta conferencia de Blas  Jesús Imbroda afirmando que Mem Guímel no podía haber encontrado un mejor ponente para ello debido a su experiencia, ya que Blas Jesús «posee un amplio currículum, es un jurista de reconocido prestigio y todo un experto en al ámbito del derecho penal internacional», amén de «un melillense de pro muy comprometido con las diferentes culturas que convivimos en Melilla», finalizaba Velázquez.

Al culminar la ponencia de Blas Jesús Imbroda, la presidenta del Instituto de las Culturas, Paz Velázquez, y Mordejay Guahnich, obsequiaron al decano del Ilustre Colegio de Abogados con una placa por su compromiso con el pueblo y la cultura judía.

Los comentarios están cerrados.